Carta de la presidenta

     

 

¡Por fin volvemos a tener una ventana abierta al mundo para comunicarnos con todos nuestros colaboradores!
Antes que nada, quiero pedir disculpas por los meses en los que esta página web ha sido inaccesible. Por causas completamente ajenas a nuestra voluntad (la partida inesperada de nuestro diseñador de webs, sin realizar el traspaso correspondiente), hemos pasado unos meses intentando recuperar el acceso al dominio, realizar un nuevo diseño… Pero ha sido costoso.
Hoy, al fin, ya es una realidad y esperamos, no solo volver a disponer de los espacios anteriores, sino tener una página mucho más rica y actualizada semanalmente para que todos y todas podáis seguir al detalle, los pasos que vamos dando en esta experiencia maravillosa de acompañar a madres con embarazos inesperados, que se arman de coraje y de fe para seguir adelante con sus vidas y con las de sus hijos.
Los socios y socias de TARRACO X LA VIDA hemos vivido un año muy intenso, con la incorporación de varios profesionales y personas voluntarias que van a desarrollar, a partir del 2010 una parte importantísima del proyecto original. Los cinco departamentos en los que se desarrolla nuestro trabajo se han visto completados, multiplicados, ensanchados,… con nuevos horizontes por conquistar y nuevos retos que enfrentar.
Y es que no entendemos la vida, LA VIDA ABUNDANTE, si no es CRECIENDO. Hay que crecer en número pero, sobre todo, hay que crecer en madurez, compromiso, constancia, fidelidad, tolerancia, AMOR.
Y este amor es y ha sido posible porque Alguien nos amó hasta lo sumo y nos entregó lo mejor y más querido que tenía: su ÚNICO HIJO, para que también nosotros pudiéramos pasar a ser HIJOS suyos.
Eso es lo que estamos recordando y celebrando estos días, ¿no es cierto? No existe otro sentido de la Navidad que no sea ser conscientes del gran amor de Dios por la humanidad y de que estuvo dispuesto a acercarse a nosotros, a hacerse uno de nosotros, un BEBÉ INESPERADO, expuesto al rechazo desde el principio de su vida de embrión, pero que contó con una madre dispuesta a creer en Dios, en su fidelidad y sus propósitos más altos y mejores que los nuestros. La rendición de María al plan salvador y la honestidad y fidelidad de José hicieron que este milagro fuese posible y que, después de dos mil años, muchos hayamos podido, no solo nacer en este mundo, sino también nacer de nuevo, en el Espíritu.
¿Cómo no valorar LA VIDA? ¿Cómo no dar gracias, cada día, por disfrutar de tanto amor y tanta bendición derramada? ¿Cómo no darlo todo por Aquél que nos lo dio todo, en sí mismo?
Os felicito de corazón, al comenzar un nuevo año en el que tenemos la oportunidad de ser, más que nunca, una ALTERNATIVA DE VIDA para tantas mujeres que se encontrarán solas y desesperanzadas ante un embarazo inesperado, porque nuestra sociedad las ha llevado a ese “DERECHO” de tener que decidir ellas solitas qué tiene que pasar con la vida de sus hijos.
Y reconozco que no es fácil enfocarlo de esa manera, porque yo misma pasé una semana terrible, de llanto y clamor al ver que se aprobaban las enmiendas a la futura ley y que esta seguía su curso parlamentario.
Pero Dios es bueno, y es ¡TODOPODEROSO! Y habló a mi corazón en esa misma mañana, del jueves día 17, mostrándome lo que dice en su Palabra:
“Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito” (Romanos 8:28)
“En lo que atañe a la ley, ésta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia…” (Romanos 5:20)

Hagamos, entre todos, que este año nuevo 2010, sea conocido por el AÑO DE LA GRACIA; que seamos capaces de llenar nuestro corazón de ella y derramarla en la vida de cada mujer sola y cada pareja que acuda a nosotros en busca de apoyo, consuelo, esperanza.
Es por esta convicción firme y esta meta en el horizonte que hoy quiero desearos a todos:
¡FELIZ 2010!