TESTIMONIOS:
 

 

Hemos recibido este testimonio precioso juntamente con la foto de una escultura que nos ha impactado, por todo lo que transmite,  y que, a partir de ahora, vais a ver en más de una ocasión en todo lo relacionado con la asociación ya que, su autor, nos ha concedido el permiso de usarla para tal fin. ¡Muchas gracias Juan Carlos, por tu escultura, por tu generosidad, por tu vida y por tu testimonio!
Testimonio

 

Mi inspiracion en esta escultura

 

Nicolás Maximiliano Varela nació el 4 de Junio de 1993, para ese entonces yo tenía 44 años;  era toda la ilusión de la familia, un hijo que, a nuestra edad. Dios enviaba a nuestro hogar para su cuidado y crianza.
El día de su nacimiento y minutos antes de que lo pudiera ver, la doctora pide hablar conmigo y me comenta que nació con muchas complicaciones de salud y tenía síndrome de Down.
Fueron muy pocos los días que, entre internación e internación, Nicolás pudo estar en nuestra casa, ya que sus internaciones siempre fueron de urgencia y prolongadas; casi siempre estaba en terapia intensiva.
Sus seis meses de vida fueron de mucho sufrimiento, tanto para él como para nosotros, que a pesar de estar a su lado en todo momento durante estos seis meses, hubiéramos querido que viviese para siempre.
Soy cristiano porque tengo la convicción de que Jesucristo es el Hijo de Dios que vino para darnos salvación a nuestras almas. De la misma manera creo que Nicolás está con Jesús, ya que todos los niños, y por su inocencia son de El.
Fue una experiencia muy dolorosa, pero quedó marcado en mí el inmenso amor que me prodigó Nicolás a través de su mirada, y tuve el honor de tenerlo entre mis brazos y levantarlo en alto como lo plasmé en esta escultura, gracias a Dios.
Una vida vale mas que todo el oro del mundo. La vida de un hijo no tiene precio. Dios nos lo entregó por un corto tiempo de vida, pero le brindamos TODO el amor que había en nuestros corazones. Hoy no siento tristeza, sino el deseo de permanecer en el camino que me lleva ante mi creador para estar junto a mi hijo Nicolás por toda una eternidad.

“PORQUE TU FORMASTE MIS ENTRAÑAS; TU ME HICISTE EN EL VIENTRE DE MI MADRE.  TE ALABARÉ; PORQUE FORMIDABLES, MARAVILLOSAS SON TUS OBRAS; ESTOY MARAVILLADO Y MI ALMA LO SABE MUY BIEN”
Salmo 139: 13 y 14

Juan Carlos Varela
Mar del Plata
Argentina